¿Has tenido que tomar una decisión y aunque hay mil opciones, ninguna parece ser la correcta y cuando finalmente encuentras la indicada, dudas y te preguntas si es la mejor opción para cumplir tus sueños y metas, los cuales ahora parecen ser imposibles e inalcanzables y están perdiendo importancia?
Las cosas no están saliendo como yo tenía planeado, en realidad nunca planee algo pero simplemente no están resultando como a mi me gustaría.
He regresado al punto inicial, empecé desde cero. Dejé a un lado todas mis opciones y analicé lo que en realidad quiero, lo que tengo planeado para el futuro y lo más conveniente para mí y mis planes.
Yo sé que nada es fácil y tome la opción que tome nada va a caer del cielo (Literalmente no, pero todo lo que recibo viene del cielo y por la gracia de Dios) así que me olvidé de las preocupaciones que tenía acerca de el futuro y de la vida que sueño. El vivir es ahora, no el mañana. Recorreré el camino que Dios me ha asignado, Él se encargará de poner las piedras y los obstáculos para ayudarme a aprender y a la vez me guiará por el mejor camino para no tropezar y aprender de mis errores.
Si tienes una preocupación y no sabes que camino elegir, olvida todo, descarta todas las opciones y recuerda cual es tu meta y tu sueño y elige la que mejor te convenga
Dios los bendiga.
“Gracias Papá por guiarme en el camino de El Señor, te agradezco la perseverancia por hacerme ir al Templo. Te quiero mucho, disfruté bastante haber estado juntos en los retiros de varones de la Congregación. Te quiero mucho Papi.”